En medio de los paisajes montañosos del interior de la Comunidad Valenciana, en una tierra conocida por su belleza y su autenticidad, nace Ecoaromuz, una empresa familiar que lleva cerca de treinta años cultivando futuro, sostenibilidad y salud desde el medio rural.
Fundada en Ademuz a mediados de los años noventa, Ecoaromuz es una empresa rural sostenible que surgió con un propósito claro: recuperar tierras agrícolas abandonadas y devolverles la vida con un cultivo alternativo, ecológico y respetuoso con el entorno. En lugar de continuar con los cultivos tradicionales de manzano, almendro o cereal, apostamos por una nueva vía: las plantas aromáticas, medicinales y condimentarias, adaptadas perfectamente al microclima privilegiado del Rincón de Ademuz.
Hoy, Ecoaromuz cultiva cerca de cien hectáreas de plantas como lavanda, espliego, lavandín, tomillo, romero, salvia, manzanilla de Mahón o hisopo, todas ellas procesadas de forma artesanal para preservar sus propiedades naturales intactas. Además realizamos visitas guiadas a nuestros campos de lavanda.
Utilizamos secaderos naturales y una destilación por arrastre de vapor, controlando con precisión los tiempos, temperaturas y presiones. Así obtenemos aceites esenciales e hidrolatos 100% puros, íntegros y naturales, certificados por el CAECV bajo los exigentes criterios de la agricultura ecológica europea.
Ecoaromuz es un proyecto de vida rural, que apuesta por la protección de la biodiversidad, el respeto al medio ambiente y la creación de empleo en zonas despobladas. Parte de nuestra producción es manual y artesanal, y nuestro modelo no solo genera riqueza local, sino que fija población en un entorno natural.
Todos nuestros productos, tanto en formato para profesionales como en presentación para el consumidor final, se comercializan bajo nuestra propia marca: ECOAROMUZ. Una marca que representa calidad, pureza, tradición y compromiso con la tierra.
En un mundo que camina hacia lo sostenible, Ecoaromuz ofrece mucho más que aceites esenciales ecológicos: ofrece cercanía, autenticidad y la esencia de una comarca que vive en armonía con la naturaleza.

